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Diez consejos para escribir artículos jurídicos… y persuadir

A los abogados se nos pide cada vez más que escribamos artículos para un periódico, una nueva entrada en un blog o simplemente comentar una noticia. Es una forma de apoyar el desarrollo y posicionamiento del despacho, pero también un medio para revalorizar la propia marca personal. Sin embargo, la dificultad es que resulte atractivo, sin perder por ello rigor ni profesionalidad. Aquí van diez trucos que pueden ayudarte.

1

Ten un objetivo claro: define qué es lo que se pretende con este artículo: si captar nuevos clientes, posicionar al despacho de abogados, o bien, crear la imagen de experto en una determinada materia. Tener claro el para qué es el primer paso hacia el éxito.

2

Enfoca el tema y céntrate en una idea: es mejor tener una única idea desarrollada que no muchas dispersas e incompletas que, al final, terminen desviando la atención de los lectores. Por ello, antes de ponernos a escribir lo mejor es reflexionar y saber qué es exactamente lo que queremos contar. Este paso puede parecer sencillo pero es fundamental, porque a menudo durante el proceso de escritura hilamos unas ideas con otras y se termina perdiendo el mensaje que queríamos transmitir. Céntrate.

3

Piensa en el público al que se dirige el artículo: es fundamental para determinar la forma en que debemos dirigirnos. La determinación del público nos permitirá conocer también si debemos o no incluir en el artículo aclaraciones, referencias, precedentes o si simplemente podemos pasar a una valoración personal sobre el tema porque el asunto va a ser conocido por los lectores.

4

Adapta el lenguaje: ésta es quizás una de las claves más importantes, pero también posiblemente de las más difíciles. El lenguaje es fundamental, y estará condicionada por el público al que nos dirigimos. Si nuestro destinatario es un público especializado o del mismo ámbito profesional que el nuestro podemos permitirnos que el lenguaje sea más técnico, pero si no, evita tecnicismo y “latinajos” tan típicos del lenguaje jurídico. Con esto no estamos queriendo decir que los textos no tengan que ser rigurosos o técnicos pero los abogados debemos entender una máxima: el rigor no está reñida con la sencillez.

5

Ordena las ideas: de lo más importante a lo menos. La idea que quieres que el público retenga debe estar en el titular: algo impactante y directo, que invite a seguir leyendo el artículo. De hecho, se suele calcular que si el título no es llamativo, se pierden hasta un 50% de los lectores potenciales.

6

Escribe de una forma clara y sencilla: Es la misma regla que se aplica a los negocios: lo más fácil es a menudo también la mejor solución. Por ello, aquello que puedas decir en dos palabras no hace falta que lo escribas en diez, aunque creas que queda más bonito.

7

Estructura el texto: haz lo que en términos periodísticos se conoce como “dar aire”: frases cortas, párrafos cortos y espacios que permitan romper la sensación de bloque de un texto e invite, visualmente, a seguir leyendo.

8

Revisa la ortografía y gramática: las nuevas tecnologías permiten la corrección de los errores prácticamente de forma automática, pero no la falta de coherencia de los verbos, la repetición de ideas o la falta de puntuación. Por ello es mejor hacer una pausa tras finalizar el texto y dejarlo “descansar” un par de horas, para luego releerlo con la mente abierta y crítica.

9

Cuida tu estilo personal y homogeneiza el mensaje: no puedes lanzar ideas contradictorias en el texto ni con la filosofía de tu despacho. Cada pieza de comunicación refuerza el posicionamiento estratégico de la organización. O genera ruido comunicacional y confunde.

10

Prueba, háztelo ver, ajusta. Elige a alguien de confianza que represente el perfil de la audiencia a la que te diriges y pídele que lo lea y lo critique. ¿Lo entiende? su percepción te ayudará a mejorarlo.

También puedes, si prefieres hacerte la vida más fácil, hablar con un profesional de la comunicación. Tomarán tus ideas, adaptando el texto para que cumpla la misión para la que ha sido escrito: acercarte a tus objetivos.

Mercedes Hernández Gayo

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