Investigación

La intensificación de la criminalidad y la crisis de la convivencia humana

Por: Carlos Enrique Vilca Carreño

En la sociedad de riesgo, el derecho penal tiene que afrontar nuevos y complejos desafíos, como la intensificación de la actividad delincuencial, el crimen organizado, el terrorismo, la corrupción y los delitos contra el medio ambiente. Con la evolución de la sociedad, se produjeron cambios muy profundos, que alteraron de manera significativa, los esquemas culturales. A ello se ha añadido una respuesta inmediatista por parte del legislador penal con la dación de leyes cuyo texto expresa muchas veces, la desesperación por querer reprimir conductas cada vez más lesivas y más recurrentes, lo que no necesariamente se convierte en una política asertiva, lo que propicia el descrédito de la Justicia penal, así como un creciente sentimiento social de miedo, pavor e inseguridad estatal.

El trapaso a un modelo neoliberal, significo la ruptura con un esquema tradicional en que la sociedad vegetaba en medio de su conservadorismo. Sin embargo, la inserción en un mundo globalizado nos conviritó prontamente en una sociedad de vertiginosa dinámica, la que nos ha digerido de tal forma, que el producto obtenido es una comunidad anarquizada, violenta y totalmente superficial, donde el riesgo se ha intensificado al estremo de poner en jaque la propia institucionalidad del Estado, muy distinto al concepto que existía en tiempos de la sociedad liberal, donde el riesgo asumía la forma de accidente, es decir, de un acontecimiento imprevisto, de un azar, un golpe del destino, un acontecimiento fortuito, restringido a situaciones individuales. (CLAPTON, Willians, lRisk and Hierarchy in International Society: Liberal Interventionism in the Post-Cold War Era.  Hampshire – England: Palgrave Macmillan UK , 2014, pp. 86 y 87). En la sociedad del riesgo actual, la criminalidad más intensa y el crimen que se organiza junto con los nuevos riesgos (medio ambiente, terrorismo, consumo, genética humana, etc.), dan lugar a un derecho penal preventivo, en el que se busca anticipar la represión, para el momento de la acción, ante la limitada capacidad del derecho penal clásico.

De acuerdo con Silva Sanchez, con el surgimiento de la macrocriminalidad, ocurre la limitación del derecho penal clásico, con sus principios tradicionales, tales como el principio de la intervención mínima, el principio de la tasa, el principio de la presunción de inocencia, etc. (SILVA SÁNCHEZ, Jésus-María. La Expansión del Derecho Penal. Aspectos de la política criminal en las sociedades post-industriales . Civitas, Madrid 2001, p. 96).

Los nuevos riesgos provocan profundas alteraciones en el nivel de la comprensión de la acción que hacen inadecuadas las categorías éticas y jurídicas tradicionales de atribución de la responsabilidad. Los conceptos como causalidad, autoría y culpa, como censura individualizada, fracasan ante un escenario de riesgos provenientes de la acción colectiva, de carácter espacial y temporal expansivo, cuyo desvalor típico, además de, por regla general, abstraer de consecuencias concretas, singulares, se basa en bases más simbólicas que empíricas. 

Los cambios de la sociedad reflejan el aumento del riesgo y la sensación de inseguridad, provocando el endurecimiento de la legislación penal, como se da en el combate a la criminalidad organizada, la corrupción funcionarial y en el derecho penal ambiental, entre otros.  Todos los principios de la sociedad del riesgo, están invertidos en relación al derecho penal: de la intervención mínima para la intervención profiláctica, de la imputación individual para la imputación colectiva. El marco dogmático, que se presenta de la transición de la sociedad industrial, hacia la sociedad de riesgo, constituye objeto de la teoría funcionalista.

El derecho, tiene la función en la teoría de los sistemas de Niklas Luman, de reducir las complejidades, presentadas por la sociedad, a través de la generalización de expectativas normativas, manteniendo el sistema estable. (LUHMANN, Niklas, Introducción a la teoría de los sistemas, Editora Universidad Iberoamericana, México D.F., p.74)

La complejidad y la incertidumbre de la sociedad actual, de cara a las necesidades de. el posmodernismo, y la inadecuación de la legislación pertinente, ante la macrocriminalidad, lo que ha permitido que la legislación pautada por el derecho del enemigo, se infiltre en el ordenamiento jurídico de las sociedades organizadas, convirtiéndose, peligrosamente, en la única opción, de acuerdo a sus apologistas, para frenar este proceso de descomposición social.

Pero al margen de las consideraciones teoréticas, a cual más compleja o más peligrosa, lo único relevante es la significativa degradación de la comunidad humana, de sus valores y de sus principios; de todo aquello que le da sentido y significancia a la convivencia social. Estamos en un escenario donde el resquebrajamiento de esos elementos de cohesión social, están trayendo consigo una verdadero situación de terror social. En la actualidad, el miedo, la desconfianza y el estress generado en los ciudadanos

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